Ultramarinos La Vega de Aranjuez o Casa Escudero.

Anuncio 1902

Los almacenes-tiendas de ultramarinos o coloniales.

A partir de la década de los ochenta con la llegada de las grandes superficies, irán desapareciendo aquellos comercios del sector de la alimentación que con su obsoleta denominación daban un toque de aventura y exotismo a la compra cotidiana de bienes de consumo. Su denominación derivaba de los productos que venían de las antiguas colonias españolas, el café, el té, el chocolate, las especias y otros muchos productos de importación. Aunque en realidad, en ellos se vendía de todo, latas de conservas, legumbres y galletas a granel… cualquier cosa que se pudiera necesitar en el día a día del hogar.

Triciclos de reparto Casa Escudero

Solían tener una apariencia entre tienda y almacén con mostradores de mármol blanco, cajones y estanterías de maderas nobles llenas de tarros de porcelana o cristal y antiguos instrumentos para medir las cantidades a granel, como balanza, guillotina para cortar bacalao en salazón, molinillo de café, juegos de medidas y dispensador de aceite… con el que el tendero, pulcramente vestido con un guardapolvos gris o azul, nos llenaba de aceite la botella que traíamos desde casa.

En Aranjuez desde finales del siglo XIX existió en Aranjuez un magnífico exponente de este tipo de comercio, nos referimos al conocido como Casa Escudero, aunque su nombre comercial era «La Vega de Aranjuez». El nombre de Casa Escudero lo toma de su segundo dueño, Juan Escudero Gil y se mantuvo hasta la década de los 80 del siglo XX. Muchos de los productos que se ofrecían en Casa Escudero eran perfectamente equiparables a los que hoy en día podemos adquirir en cualquiera de las tiendas denominadas en la actualidad como «tiendas gourmet».

Fachada años 80

Otra peculiaridad de este comercio de alimentación era que poseía su propio molino de chocolate y desde los años 20 una marca de galletas de fabricación propia registrada con el nombre de «Mary Carmen».

SpanishEnglishFrenchGerman