El Mar de Ontígola.

Mar de Ontígola

El Real Sitio de Aranjuez es uno de los primeros ejemplos europeos de ordenación del territorio, la reaparición del concepto de presas de contrafuertes en el mundo conocido —según Nicholas J. Schnitter— ocurrió en España un milenio después de la era romana, coincidiendo con el máximo poderío político de la Casa de Austria, con Carlos I y, sobre todo, con Felipe II.

Juan Bautista de Toledo
Juan Bautista de Toledo

El 17 de mayo de 1552, el príncipe don Felipe firma una instrucción a don Diego López Medrano, gobernador de la administración del territorio de Aranjuez, «que se haga una laguna muy grande en el arroyo de Hontígola, y otras dos o tres pequeñas en el de hacia Ciruelos, para que vengan a ellas aves para la altanería». Pero la urgencia de otras obras previas demoraron el comienzo de este proyecto. Hasta el año 1560 dirigieron las obras de ingeniería y arquitectura del Real Sitio los maestros Alonso de Covarrubias, Luis de Vega y por último el sobrino de este último, Gaspar de Vega, todos nombrados por Carlos V. Juan Bautista de Toledo asumió la dirección de las obras a finales de 1560 en las que Juan de castro, maestro mayor de Aranjuez y el diquero flamenco Adrián Van der Mulee ya estaban en la tarea de crear varios diques.

maqueta_presa

La idea de utilizar contrafuertes en la construcción de presas y diques de contención debemos atribuírsela a Juan Bautista de Toledo. Esta técnica de construcción proporciona mucha más seguridad a la estructura en caso de ser necesario un desembalse rápido. Podemos afirmar que la presa de Ontígola es un logro técnico de la ingeniería de la época y un precedente en la posterior.

Felipe II deseaba que se hiciese «el estanque de Hontígola como en otro memorial se ha dicho». En enero de 1563 se diseñan las formas de los diques imitando a los que se habían hecho en la Casa de Campo de Madrid y se calculan los gastos en la totalidad del año en unos 4.000 ducados. En este mismo periodo el maestro Castro cae enfermo y se hace necesario sustituirlo por Francisco Sánchez a quien le es encomendado el trabajo en colaboración con un nuevo especialista flamenco; Pieter Jansen (en Aranjuez Pedro el diquero). A mitad de año ya se habían gastado 2.700 ducados y gran parte del muro de contención estaba construído.

Vista presa actualidad

Durante el siguiente año las obras siguieron a buen ritmo, el estanque y el estanquillo estaban casi concluidos a comienzos de 1565, entonces Felipe II ordenó que se construyeran unos muros antepechos y que se vaciara más el interior dando más resalte a las islas, el monarca planeaba una ampliación a gran escala de los estanques. Cuando todo parecía ultimado a causa del desplome de un muro delantero apareció una grieta en el terraplén. Se descargó inmediatamente el agua y se descargó el terraplén, Sánchez opinaba que debían hacerse unos botaletes o estribos como había sugerido en un principio y no se realizó por la oposición del holandés. Las obras de ampliación prosiguieron durante mucho tiempo y en mayo de 1567 fallece Juan Bautista de Toledo y como él mismo sugería en su testamento, es sustituido por Jerónimo Gili su «discípulo viejo» que era quien conocía más las obras. En febrero de 1568, con las obras casi concluidas se abrió una pequeña grieta en la pared de la presa, se llamó de nuevo a Sánchez, quien pudo resolverlo con facilidad por lo que las obras continuaron con normalidad.

vista actual de la presa

Sin embargo el 20 de junio del mismo año se derrumbó el paredón de aguas arriba, en el que no se habían construido contrafuertes. Se vació de inmediato y Sánchez propuso levantar de nuevo el muro, esta vez con fuertes estribos como había propuesto al principio, comprometiéndose a finalizarlo en seis meses. La llegada del invierno creaba dificultades para el fraguado de la cal y las obras se paralizaron. Se crea una crisis de autoridad entre los responsables del proyecto entre Sánchez y Gili que retrasan las obras y crean la deconfianza del monarca hacia Gili. Los trabajos se reanudan con el buen tiempo pero Felipe II se impacienta. En noviembre de 1570 Francisco Sánchez finaliza la colocación de las hileras de sillares, dejándo todo preparado antes de las heladas para continuar con el buen tiempo con la impermeabilización de la obra.

Mar de Ontígola

En junio de 1571 ordena que la pared se suba otras dos hileras de sillares y se rematara con un pretil. La presa de Ontígola se finalizó en septiembre de 1572. Los canales y aliviaderos se construyeron en 1573 que es cuando su puede decir que todo el sistema estaba en condiciones para el regadío y abastecimiento de agua de Aranjuez.

Detalle presa actualidad

Hoy en día el Mar de Ontígola y sus terrenos adyacentes forman la reserva natural de El Regajal-Mar de Ontígola, un espacio natural protegido desde 1994. Con una superficie de 629,21 hectáreas, un monte mediterráneo-subdesértico que alberga una gran diversidad entomológica y una importante comunidad de vegetación palustre que da refugio a numerosas aves acuáticas. Es una las reservas de mariposas más importantes del planeta, con especies como Plebeyus pylaon, Iolana iolas y Zerynthia rumina. En 1979 entomólogos pertenecientes a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza catalogaron a El Regajal como la quinta prioridad mundial en la conservación de lepidópteros. Aunque esto no es óbice ni justificación y no tiene porqué ser interferencia para justificar el lamentable estado de abandono en el que se encuentra la construcción actualmente, aunque en ocasiones se halla empleado el eufemismo de «estado de naturalización» para describirlo.

Vista del humedal

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